La Asociación Americana de Psicología reconoce el Trabajo Social Clínico y su competencia psicoterapéutica

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En España, como en tantos otros países, aún es frecuente, aunque de forma cada vez más minoritaria, escuchar voces contrarias a que el Trabajo Social intervenga en los procesos de prevención, tratamiento y promoción de las personas que presentan desajustes psicosociales, entre ellos, trastornos mentales.

Huelga decir que la finalidad del Trabajo Social Clínico no es la de diagnosticar y tratar trastornos mentales (aunque en EE. UU se encargan del diagnóstico y tratamiento del 80% de la población afectada) ya que para ello ya existen disciplinas como la psicología, la psiquiatría, la neurología y la neurociencia.

La competencia del trabajador social, en cuanto a trastornos mentales se refiere, se centra en intervenir en los factores psicosociales que lo están determinando, y las consecuencias que el trastorno genera en la vida personal, familiar y social de la persona afectada. Es decir, no se centra en el diagnostico sino en la persona que está detrás de él, conformada por algo más que biología y mente. Y lamentablemente, ni la psicología ni la psiquiatría pueden ni podrán abarcarlo todo. 

En este sentido, es muy satisfactorio conocer que la misma Asociación Americana de Psicología (APA), organización científica y profesional fundada en 1892, reconoce la especialidad del Trabajo Social Clínico y su competencia para administrar psicoterapia.  

La APA ha publicado un informe denominado “What is the Difference Between Psychologists, Psychiatrists and Social Workers?” (¿Cuál es la diferencia entre psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales?” ) en el que afirma que “los trabajadores sociales están capacitados para realizar psicoterapia, con un énfasis particular en conectar a las personas con la comunidad y los servicios de apoyo disponibles allí".

Por tanto, a la pregunta de si es la psicoterapia exclusiva de alguna disciplina, la respuesta es definitivamente no. La Declaración de Estrasburgo de 21 de octubre de 1990 de la Asociación Europea de Psicoterapia, se establece que "la psicoterapia es una disciplina científica independiente a la que se accede a través de varias cualificaciones preliminares, en particular en ciencias sociales (como es el Trabajo Social) y humanas". De este modo, con su definición la organización profesional de psicoterapia de mayor rango europeo legitima la práctica psicoterapéutica desde el Trabajo Social y la desliga de manera exclusiva de la Psicología y la Psiquiatría. Es por ello que en España y Europa las principales entidades de Psicoterapia y permiten la acreditación a profesionales del Trabajo Social.