Si las mujeres mayores se paran… todo se para

“Lo que no tuve para mí que sea para vosotras”, ese es el rótulo que portaba Aurelia, esta mujer de 87 años de Puertollano y que se ha hecho viral a través de las redes sociales. Y es que la manifestación del pasado 8 de marzo además de histórica fue intergeneracional. Cientos de miles de mujeres (y hombres) de todas las edades salieron a las calles para defender la igualdad real entre sexos.

 Aunque esta nueva oleada de feminismo que se está experimentando en los últimos años está siendo protagonizada mayoritariamente por las generaciones más jóvenes, es transversal a todas las edades, razas, religiones… Y es que las mujeres mayores tienen claro que deben alzar su voz para que sus hijas y nietas no pasen por lo que ellas pasaron, pero también para reclamar sus propios derechos.

Lo que no tuve
para mí
que sea
para vosotras

 Uno de los grandes problemas y de las grandes luchas que abanderan estas mujeres mayores es la de las pensiones. Muchas de las mujeres de esa generación que se incorporaron al mercado laboral, lo hicieron de manera informal; no cotizaron durante los años que trabajaron fuera de casa o bien trabajaban a tiempo parcial combinándolo con el cuidado a los más pequeños, a los mayores y personas dependientes. Todo ello ha tenido sus consecuencias y se ha traducido en una desigualdad en los recursos económicos durante la vejez. En comparación con los hombres, las pensiones de las mujeres son mucho menores, en un sistema de atención a la dependencia que no lo cubre todo.

 Además, otras deben sufrir el agravante del mal estado salud por la multiplicidad de roles que han tenido que adoptar durante su vida: el cuidado de la familia, de la casa, acceder a trabajos precarios…

 Por ello es imprescindible la labor que estas mujeres mayores desarrollan desde numerosas asociaciones que tienen la misión de fomentar la perspectiva de género y contribuir a visibilizar las particularidades de las mujeres mayores en el marco general de la lucha feminista. Y lo conseguirán, porque si las mujeres (mayores) se paran, todo se para.