Vivir en vecindarios más verdes hace más lento declive cognitivo en mayores

Como bien es sabido, el contacto con la naturaleza tiene efectos beneficiosos para la salud, ahora un nuevo estudio del ISGlobal va un paso más allá y  sugiere que también podría desempeñar un papel positivo contra el declive cognitivo en personas mayores.

La investigación, que publica la revista "Environmental Health Perspectives", muestra que la pérdida en las funciones cognitivas esperada como parte del proceso de envejecimiento es ligeramente más lenta en personas que viven en vecindarios más verdes.

"Existen evidencias de que el riesgo de demencia y deterioro cognitivo puede ser influido por la exposición a amenazas ambientales relacionadas con el entorno urbano, como la contaminación del aire y el ruido, y por el estilo de vida, con factores como el estrés o el comportamiento sedentario", ha señalado la investigadora del ISGlobal Carmen de Keijzer.

"Por el contrario, -ha añadido- también se ha sugerido que vivir cerca de espacios verdes incrementa la actividad física y la vida social, reduce el estrés y mitiga la exposición a la contaminación atmosférica y al ruido, pero los estudios sobre las posibles relaciones entre exposición a espacios verdes y el declive cognitivo en personas mayores todavía son escasos".

"Nuestros datos muestran que la disminución en los resultados de los test cognitivos a lo largo de los 10 años de seguimiento fue un 4,6 % menor en los y las participantes que vivían en vecindarios más verdes", ha resumido la investigadora.

Según De Keijzer, "es interesante señalar que las asociaciones observadas fueron más fuertes entre las mujeres, lo que hace pensar que estas relaciones podrían estar influenciadas por el género".

La investigadora ha recordado que en el año 2050 la proporción de personas de más de 60 años en el mundo se habrá duplicado con respecto a la de 2015 "y las predicciones apuntan a un aumento de los casos de demencia a un ritmo similar". Estos resultados pueden constituir una base científica para implementar intervenciones específicas para desacelerar el deterioro cognitivo en personas mayores residentes en áreas urbanas y, de este modo, mejorar su calidad de vida.