Jornada ABG: “Preservar la dignidad de las personas con demencia ha de ser el pilar principal de su tratamiento y cuidados”

Fructífero debate en la jornada organizada por la Asociación Benéfica Geriátrica, en la que todos los expertos coincidieron en poner de relieve la figura del trabajador social en el abordaje de las demencias

 De izquierda a derecha: Silvia Sierra, Rubén Yusta, Carmen Balfagón, Marta Candel y Teresa Merlo.

De izquierda a derecha: Silvia Sierra, Rubén Yusta, Carmen Balfagón, Marta Candel y Teresa Merlo.

Preservar la dignidad de las personas que padecen demencia ha de ser un objetivo común y transversal a todas las áreas profesionales que intervienen en el abordaje de esta enfermedad. Esta es una de las conclusiones principales de la Jornada “Demencias en Personas mayores: un desafío desde el trabajo social” celebrada ayer en la sede del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) en Madrid. Un encuentro organizado por la Asociación Benéfica Geriátrica en colaboración con los grupos residenciales Domusvi y Orpea y la entidad especializada de ayuda a domicilio Gerosol en el que expertos del ámbito de la geriatría y del Trabajo Social, perfilaron, desde diferentes ángulos, una hoja de ruta sobre cómo tratar esta enfermedad que “afecta ya a uno de cada cuatro hogares españoles”, tal y como señaló María Soledad Frías, Directora General de Personas Mayores y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, durante la inauguración de la jornada.

Frías, hizo hincapié también en la figura del cuidador como “el otro alter ego al que debemos atender desde lo sanitario y lo social” y reclamó la necesidad de poner en valor la investigación en España, con una gestión eficiente y eficaz de los recursos, así como la de contar con centros “humanos y humanizadores”, especializados en escucha activa de las personas con demencia.

Teresa Merlo, Médica de Familia y Atención Primaria y Médica en residencia de mayores, fue la encargada de explicar las pautas para diagnosticar una demencia, así como los diferentes tipos, grados y tratamientos. Para Merlo, el abordaje ha de ser multidisciplinario ya que es una enfermedad que afecta a diferentes áreas del funcionamiento de una persona y ha de tener como objetivos: retrasar el deterioro cognitivo, mejorar la funcionalidad de la persona, mejorar el control de los síntomas no cognitivos y aumentar la calidad de vida. Además, remarcó la importancia del cuidado y tratamiento desde los centros residenciales, y es que “el 49,5% de las personas con demencia precisan ingresar en un centro sanitario en las 41 semanas siguientes al diagnóstico”.

Por su parte, Rubén Yusta, docente del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid y Trabajador Social en residencia de mayores, centró su intervención en el modelo de atención centrado en la persona y en la retirada de sujeciones que, afirmó, es “un protocolo recomendable que funciona muy bien, pero solo es una medida más del modelo de atención centrado en la persona”. Quiso recordar que en las residencias españolas el número de personas con sujeciones físicas ronda el 20-25% del total, y que esta cifra asciende hasta el 40% cuando hablamos de personas con demencia.

Para Yusta, es importante que los centros residenciales, tengan la posibilidad de cambiar la organización, los protocolos y la distribución de las tareas para permitir adaptar el cuidado a las necesidades únicas de las personas que allí residen.

La última ponencia corrió a cargo de Marta Candel, Docente del Colegio Oficinal de Trabajo Social de Madrid y Trabajadora Social del Hospital Universitario Infanta Leonor – Virgen de la Torre quien defendió la importancia de humanizar el sistema sanitario. “Restringir la libertad del paciente solo se entiende cuando el beneficio para el paciente supera ampliamente el perjuicio que esta limitación pudiera causar”, añadió. Candel puso de nuevo el foco de atención sobre el cuidador principal, cuyo perfil se corresponde en su mayoría con mujeres (esposas, hijas y nueras) de edad avanzada.

Como colofón a la Jornada, La Directora General del IMSERSO, Carmén Balfagón, destacó la importancia del Trabajador Social hospitalario como valorador en el diagnóstico de las demencias y defendió una necesaria modificación de la Ley de Dependencia en este aspecto, con el fin de agilizar el diagnóstico y posterior tratamiento de las demencias, así como de mejorar la coordinación sociosanitaria.

Por último, Silvia Sierra, Coordinadora de ABG agradeció a asistentes y colaboradores su presencia y recordó que desde la Asociación Benéfica Geriátrica seguirán trabajando cada día para mejorar la calidad de vida tanto de los mayores y como de sus cuidadores.