1,9 millones de mujeres mayores de 65 años vivirán solas dentro de una década

El estudio de la Caixa, realizado por David Reher y Miguel Requena, catedráticos de Sociología de la Universidad Complutense y de la UNED, advierte de la peligrosa combinación que suponen el aumento de la longevidad junto a la caída de la fecundidad, un fenómeno que a su juicio “debe ser estudiado para preparar las políticas públicas pertinentes”.

Y es que la situación se ha agravado considerablemente en los últimos 40 años. Si en 1981 sólo el 19% de las mujeres mayores de 65 años vivían solas, esta cifra alcanza ya el 30%. Son 1,3 millones de mujeres, aproximadamente el doble de hombres en la misma situación. La estimación es que en 2031 habrá 1,9 millones de mujeres mayores viviendo solas en España y que se triplique el número de mayores dependientes.

Marc Simón, subdirector general de la Fundación Bancaria la Caixa, aboga por sostiene que "el tema de los cuidados será una de las cuestiones más importantes del futuro que debemos saber cómo atender" y recuerda que hay 385.000 personas mayores de 85 años solas y la mayoría necesitan ayuda.

Además, La Caixa ha presentado también un segundo informe que sostiene que todos estos cambios demográficos van a tener implicaciones directas en los roles que se vienen asignando en el hogar. Por género, la estadística muestra que hasta los 65 años existen muchas más mujeres cuidadoras que hombres, pero las diferencias disminuyen con la edad. De hecho, a partir de los 80 años el patrón se invierte y hay 27.900 hombres cuidadores por 20.300 mujeres. Y parte de la explicación, tiene que ver con la diferente forma de envejecer de hombres y mujeres: ellas viven más de promedio, pero necesitan más ayuda para las actividades diarias que los hombres.

Uno de los autores de la investigación, el demógrafo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Antonio Abellán, explica que el perfil del cuidador típico (mujer de entre 45 y 65 años que cuidaba a una mujer mayor) está cambiando por el radical aumento de la supervivencia. Las personas dependientes son cada vez más mayores, pero los cuidadores también están envejeciendo. Los hombres mayores comienzan a cuidar más que antes.

Ante esta nueva realidad, el estudio pone de relieve la necesidad de crear programas de apoyo a los cuidadores informales, "una figura cada vez más extendida que requiere de cuidados, ya que se trata de un colectivo vulnerable, especialmente en los casos en que son las personas mayores quienes ejercen de cuidadores".