Un ‘Ministerio de la Soledad’, ¿por qué no en España?

No cabe duda de que la soledad es uno de los principales males endémicos de nuestra sociedad pero también – y así debería ser tratado – un grave asunto de salud pública. Así lo ha entendido el Gobierno Británico. Tal y como ha anunciado su primera ministra, Theresa May, este mal (que en Reino Unido afecta a nueve millones de personas) tendrá su propio departamento en el Gobierno a partir de ahora. La diputada Tracey Crouch será la encargada de dirigir esta secretaría con responsabilidad en las políticas relacionadas con la soledad.

La medida responde a un exhaustivo informe de una comisión parlamentaria que sigue la senda ya marcada por Jo Cox, la joven diputada laborista asesinada en 2016 a manos de un activista de extrema derecha. Dicho informe pone de manifiesto una relación directa entre la soledad y la salud y es que este mal está a menudo asociado a enfermedades cardiovasculares, demencia, depresión y ansiedad, y “puede ser tan perjudicial para la salud como fumar 15 cigarrillos al día”.

Si bien la situación en España no es, al menos por el momento, tan acuciante como en Gran Bretaña, sí se trata de un problema al que no podemos dar la espalda. Esta realidad requiere que se establezca una hoja de ruta con soluciones y medidas preventivas para afrontarla, de lo contrario, en un con una población cada vez más envejecida como es España, la situación se irá agravando ya que es en las franjas de mayor edad donde la soledad se hace presente de forma más pronunciada.

El Gobierno español debería tomar buena nota del ejemplo británico y gestionar la soledad con la determinación que el problema requiere y es que solo con un compromiso firme por parte de las administraciones públicas, junto al trabajo que venimos desarrollando entidades como la Asociación Benéfica Geriátrica, lograremos aplacar este mal que, aunque imperceptible para la mayoría, nos afecta a todos.