Maria Jesús Calero, Trabajadora Social del Distrito Centro nos habla de “A tu lado”: “Los mayores se sienten más tranquilos e integrados”

La Asociación Benéfica Geriátrica puso en marcha el pasado mes de febrero el proyecto A tu lado” con el que pretende paliar la soledad de las personas mayores que residen solas en Madrid. En coordinación con los profesionales de los centros de salud y de servicios sociales de los diferentes distritos de la capital madrileña, ABG asigna a los mayores que así lo precisen, voluntarios dispuestos a compartir su tiempo y contribuir a mejorar la calidad de vida de los mayores.

Hablamos con Mª Jesús Calero, trabajadora social del Centro de Servicios Sociales Puerta de Toledo en el Distrito Centro.

ABG: ¿Cuál es el perfil de personas que más demandan la ayuda de voluntarios como los del proyecto “A tu lado”?

M.J: El perfil principal es el de personas muy mayores, de más de 80 años y muy dependientes, que no cuentan con red de apoyo. Estas personas disponen de un servicio de ayuda a domicilio municipal pero esta ayuda a veces no cubre todas las atenciones que precisan. Con un Grado II de dependencia, como tienen la mayoría de usuarios, el máximo número de horas que se les pueden asignar de SAD son 45 horas, por lo que contar con el apoyo de un voluntario para determinadas acciones es muy beneficioso para ellos.

 

ABG: ¿Qué tipo de apoyos son los que más se solicitan?

M.J: Sobre todo acompañamientos médicos. Son acciones con una duración bastante larga ya que tienen que desplazarse al hospital o al centro de salud y muchas veces se aglutinan en un mismo día las citas de varios especialistas, por lo que pueden llegar a durar entre 3 y 4 horas. El auxiliar de ayuda a domicilio puede cubrir una parte de estas citas, pero no todas. Además, la compañía del voluntario brinda a los mayores una gran seguridad a la hora de enterarse de las indicaciones del médico y en los propios desplazamientos.  

 

ABG: ¿Resulta difícil para los mayores dar el paso de participar en este tipo de proyectos?

M.J: Hay de todo: gente muy abierta y que agradece conocer gente nueva porque se sienten muy solos y gente a la que le cuesta más y prefiere la ayuda del auxiliar que ya conoce. Es cierto que, para las personas que viven en el centro, el vecindario es muy cambiante y no suelen contar con un vecino “de toda la vida” en el que apoyarse, por ello gradecen mucho el apoyo de los voluntarios, aunque sean gente nueva para ellos.

 

ABG: ¿Cuáles son los beneficios derivados de estas acciones a nivel psicológico para los mayores?

M.J: Son muchos los beneficios. Cuando una persona está acompañada y apoyada en las cosas que va necesitando, se siente más tranquila y más integrada. A ellos les da una gran seguridad contar con la ayuda de la auxiliar de ayuda a domicilio, de la teleasistencia y además de una persona voluntaria, que supone para ellos un gran apoyo.

 

ABG: ¿Cómo valoran el proyecto los usuarios?

M.J:  Tiene muy buena aceptación, la gente está muy contenta. Si nosotros derivamos casos al proyecto es porque existe esta satisfacción, son los mayores que participan en el proyecto los que trasladan a las trabajadoras sociales esta buena acogida.

 

ABG: ¿Cómo lo valoráis vosotros como profesionales?

M.J: Es muy interesante. Nosotras consideramos que los servicios públicos tienen que estar funcionando al 100%, no consiste en suplir esa ayuda con la figura de un voluntario ya que la asistencia es un derecho del usuario, pero es verdad que a veces no es suficiente. Además, las labores del voluntario son diferentes a las del auxiliar, el servicio de ayuda a domicilio es un servicio de tareas concretas, con unas horas asignadas en función de la dependencia, por lo que la auxiliar no puede sentarse a charlar con el mayor, o a hacerle esta compañía que tanto necesitan y que los voluntarios sí pueden brindarles.