Entrevista a un familiar en ABG

La característica que define a ABG desde su origen es el trato personalizado. Cada familia, es invitada a nuestra oficina para establecer un contacto directo, una entrevista cara a cara, donde poder compartir las experiencias de las familias y encontrar soluciones juntos, acompañando, ayudando.

Queríamos desde ABG agradecer a esas familias,  tal y como hacemos personalmente, que realicen ese esfuerzo en desplazarse a nuestra sede para recibir asesoramiento sobre recursos para mayores. Y como muestra de ello, hemos pedido a Mercedes Dulcet que nos conceda una entrevista sobre su madre, la situación de su familia y de ella misma desde agosto de 2014 cuando contactó con nosotras, con ABG. Muchas gracias Mercedes por tu cariño, disponibilidad y entereza.

ABG:    Mercedes, ¿recuerdas cuándo en agosto de 2014 viniste a la Calle Mayor para que te asesoráramos sobre recursos para tu madre?, cuéntame cómo era la situación de tu madre y de tu familia.

Mercedes:         Era una situación horrorosa, mi madre estaba en casa conmigo, me pegaba, llamaba a la policía porque decía que la estaba envenenando, y por la situación de crisis actual yo no podía dejar de trabajar y la tenía que dejar encerrada y sola en casa.

El neurólogo nos dió un diagnóstico de demencia frontotemporal, pero como no hizo un seguimiento de su caso y le dió de alta nos denegaron el centro de día y se me cerró la puerta para acceder a una residencia pública. La situación de mi madre se seguía agravando y yo hacía todo lo posible por cuidar de ella, pero no podía más.

ABG:    ¿Quién te hablo de ABG, y cómo te decidiste a venir a vernos?

Mercedes:         Porque mi pareja conoce a un marianista que trabaja en Cáritas, que conocía ABG desde hace muchos años. Él le contó la situación que estaba atravesando, tuvimos una charla y nos habló de vosotras. Se encargó de pedir cita y nos acompañó a la cita contigo.

ABG:    ¿Cómo fue para tí esa entrevista?  ¿Qué servicios te prestamos?

Mercedes:         En principio lo que me facilitaste fue ayuda y escucha, porque entendiste el problema que estábamos viviendo, te interesaste mucho. Yo también te aporté informes de médicos, de neurólogos, de la trabajadora social de zona, etc. Me atendiste y me diste varias residencias que se adaptaban a las características de mi madre y a lo que podía pagar. Y me diste confianza.

En una residencia no tenían plaza, y la necesidad de ingresar a mi madre era muy urgente, para llevarla en breve. Se buscó en otro centro y en un día nos citó la directora para hacer el ingreso. Llevábamos la hoja de visita con el precio más económico por ir de vuestra parte. Mi madre tiene una pensión de 600€ y mi sueldo es muy pequeño.

ABG:    ¿Por qué te decidiste por este centro en concreto?  ¿Qué cualidades viste en él?

Mercedes:         Mi hermana es gobernanta de un hotel y por su experiencia nos dijo que veía muy bien la residencia , limpia, sin olores a hospital y eso nos motivó mucho. Había poca gente, es una residencia pequeña, y así pensé que podían cuidar mejor de ella por las características de su  enfermedad. En una residencia más grande habría dado más problemas.  Yo visité la residencia siempre pensando en el enfermo, en mi madre. Ella no para quieta y además tiene mucho genio, pegando a todo el mundo. En la residencia donde está son contrarios a medicarlos mucho y prefieren entretenerlos con una actividad que les distraiga cuando se ponen agresivos, como doblar ropa, etc…

ABG:    ¿Cómo ha evolucionado tu madre en este año y medio desde que ingresó en la residencia?  ¿Cuál es tu valoración?

Mercedes:         Mi madre va cada vez peor, ya que su enfermedad es así. Antes me conocía, pero ahora me llama mamá, prima, etc. Ha empeorado físicamente sobre todo, pero es un deterioro previsto ya que me avisaron los neurólogos de eso, esa es la realidad. Come como una lima, pero su enfermedad hace que se esté quedando muy delgada.

En la residencia, esta muy bien cuidada y bien tratada. Si no fuera así, mi madre no estaría en el centro. En la asociación lo sabéis, ya que mantenemos contacto periódicamente y os informo de cómo esta mi madre en la residencia.